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Aspectos clave que afectan a tus niveles de hierro

Son muchos los factores que influyen en el desarrollo de la deficiencia de hierro y posteriormente en la aparición de anemia ferropénica. A continuación enumeraremos sus principales causas:

Causas nutricionales: 

Un aporte bajo de hierro a través de la alimentación no suele causar una deficiencia de hierro en los adultos, pero durante el periodo de lactancia, las necesidades fisiológicas de este mineral no son cubiertas por los productos lácteos. Por esta razón resulta primordial su aporte adicional en la alimentación a partir de los 4 a 6 meses de edad. Durante la infancia, la adolescencia y el embarazo, aumentan las necesidades fisiológicas y, a pesar de poder ser un factor de influencia, las carencias alimentarias no suelen constituir la principal causa de anemia.

Una mala absorción del mineral tampoco representa una causa frecuente de deficiencia, con excepción de las personas que hayan sido intervenidas de gastrectomía o con síndrome de mala absorción, ya que cerca del 50% de estos pacientes sufrirá de anemia ferropénica en los años siguientes.

Las dietas basadas en productos vegetales, sobre todo en el caso de vegetarianos estrictos, pueden causar deficiencia, debido a la ausencia o poca absorción del hierro en el intestino, ya que se encuentra bajo la forma de hierro no hemo.

Problemas de absorción: 

Algunos trastornos como la gastritis atrófica debilitan la acidez estomacal, provocando la disminución de la absorción del hierro no hemo, pero no afecta a la absorción de sales ferrosas o hierro hemínico de origen animal. Otras afecciones como la enfermedad celíaca también dificultan el proceso de absorción de hierro, pudiendo provocar la aparición de anemia.

Perdidas de sangre y hemorragias: 

Representa la causa más frecuente de déficit de hierro en los adultos, el cual puede deberse a diversos motivos. El más común, considerando la población femenina entre 15 y 45 años de edad, son las pérdidas de sangre asociadas a la menstruación.

En el caso de los hombres adultos y en mujeres posmenopáusicas padeciendo anemia ferropénica, la principal causa suele ser la pérdida crónica de sangre por la vía gastrointestinal, la cual puede deberse a: reflujo gastroesofágico, hernia hiatal, esofagitis, ingestión excesiva de AINES, úlceras, parásitos o enfermedades neoplásicas.

 

Problemas de salud causados por el
déficit de hierro

Cómo la falta de hierro impacta en tu organismo

Algunas patologías y condiciones fisiológicas pueden provocar un déficit de hierro en el organismo, generalmente debido a un aumento de las necesidades o un incremento de las pérdidas de este mineral esencial para la salud.

En situaciones de déficit prolongado de hierro, el organismo puede llegar a desarrollar una patología conocida como “anemia ferropénica”, que es una afección de la sangre caracterizada por la disminución de la cantidad de hemoglobina y de glóbulos rojos.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que cerca de 1.000 millones de personas en el mundo padecen anemia ferropénica, y aproximadamente el doble sufren deficiencia de hierro, lo que afecta a su salud y calidad de vida.

La carencia de este mineral está relacionada con una reducción en la capacidad física y cognitiva, lo que origina un peor rendimiento laboral, y una menor resistencia a las infecciones.

Se trata de un trastorno multifactorial en cuya aparición intervienen la alimentación, la situación fisiológica y la carga genética del individuo.

Presentan un mayor riesgo las mujeres en edad fértil, por la prolongada y abundante pérdida de sangre durante la menstruación, y las mujeres embarazadas, como consecuencia de un incremento de las necesidades de hierro relacionadas con el crecimiento fetal.

La presencia de un estado carencial por déficit de hierro durante la gestación, independientemente de la causa, puede incrementar la morbilidad materno-infantil, aumentando el riesgo de muerte perinatal, parto prematuro o bajo peso al nacer.